Por Alejandra Salama Monsalve ·
Sentirte desconectada de ti puede ser difícil de explicar. Sigues estando ahí, haciendo tu vida, pero te cuesta saber qué necesitas o qué te apetece. Quizá la pregunta no sea cómo convertirte en otra persona, sino cómo volver a escucharte.
No necesitas hacer todos estos ejercicios. Elige el que hoy te resulte más amable y prueba sin esperar una respuesta extraordinaria.
1. Pregúntate cómo estás antes de preguntar qué toca
En una hoja, escribe tres frases: «Mi cuerpo está…», «Hoy siento…» y «Ahora necesito…». Puedes responder con una palabra, una imagen o «todavía no lo sé». Dedica unos minutos a observar en lugar de buscar la respuesta correcta.
Si aparece «necesito descansar» y no puedes parar ahora, concreta cuándo podrías hacerlo o qué podrías simplificar mientras tanto.
2. Vuelve a una sensación sencilla
Nota los pies dentro de los zapatos, el peso de tus manos o el contacto de la espalda con la silla. Puedes mantener los ojos abiertos y mirar un punto de la habitación. No hace falta respirar de una manera especial ni obligarte a relajarte.
Si te apetece seguir con una propuesta en audio, encontrarás Volver a ti y otras meditaciones gratuitas. Puedes detenerlas cuando lo necesites.
3. Deja que el cuerpo tenga una palabra
Pon una canción que te guste. Durante unos instantes mueve las manos, los hombros o los pies como te resulte cómodo. No hay una forma bonita o correcta de hacerlo. Si prefieres quedarte sentada, también puedes explorar desde ahí.
Al terminar pregúntate: «¿Qué noto ahora que antes no había escuchado?». Para una experiencia guiada, puedes probar Conecta con tus raíces, una meditación bailada.
4. Recupera una preferencia pequeña
Elige algo cotidiano sin pensar primero en lo que agradaría a los demás: qué música poner, por dónde caminar o qué preparar para cenar. Observa la diferencia entre «me da igual» y «me cuesta permitirme elegir».
No se trata de ignorar a quienes te rodean. Se trata de incluirte a ti también en las decisiones.
5. Escribe una conversación contigo
Comienza con «Hace tiempo que quiero decirme…» y escribe durante cinco minutos. Después lee lo escrito como si escuchases a alguien a quien quieres. Subraya una frase que merezca atención, sin corregirla.
Si la hoja en blanco te frena, aquí tienes más preguntas para conocerte a través de la escritura.
Cómo elegir una práctica que puedas sostener
Busca un momento que ya exista en tu día: después del desayuno, al cerrar el ordenador o antes de ducharte. Añade una sola propuesta durante unos días. Después revisa si te sirve, si necesita cambiar o si prefieres otra cosa.
Reconectar contigo no siempre se siente luminoso. A veces significa reconocer cansancio, dudas o un límite. Puedes leer también Cuando todo parece estar bien, pero tú no te sientes bien.